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23 de diciembre de 2011

Sistemas de Juego



Son el punto de partida, el inicio, el lugar que cada jugador ocupa en el campo, ubicado por su entrenador en el terreno de juego. Estamos acostumbrados a oír ese baile de números en radios y televisiones, a verlos en periódicos, revistas y libros especializados y a oirlos también con toda naturalidad en los aficionados mas osados, que incluso se atreven a discutir uno u otro dibujo táctico sin haber visto ni un solo entrenamiento, sin conocer el estado de su equipo, el de el rival y con la sola información, de el resultado del ultimo partido, que claro, es lo único que le importa; hay que jugar un 4-4-2, claramente se atreven a asegurar, cometiendo el error de olvidarse de su propio portero y la verdad es que, en contra de lo que pueda parecer, esto hace grande al Fútbol, todo el mundo tiene razón, la verdad la da el ultimo resultado, aunque solo sea la verdad relativa de la inmediatez.


  La evolución de los sistemas es clara desde la ww, hasta el denominado Fútbol total del 1-4-3-3, se paso por múltiples sistemas, la tendencia fue clara, proteger cada vez mas nuestra propia portería, famoso fue un vizcaíno apellidado Maguregui por su táctica comentada en tono jocoso la del autobús , que consistiría en colocar el autobús delante de la portería, o la del murciélago, todos colgados del palo de su propio larguero, aunque esta tendencia parece evolucionar hacia la búsqueda de un mayor numero de centrocampistas que nunca, sin importar si esto resta efectivos en la primera linea o en la zona de finalización.


  Allá por los años setenta, ya un entrenador sudamericano, decía que los sistemas de juego eran como una manta corta; si te cubres la cabeza, te destapas los pies y si por el contrario te tapas los pies, te descubres la cabeza, afirmación esta, tan simple como cierta, pero en nuestros días aparece la figura de un hombre nacido en Sampedor que propone una solución; doblar esa manta y juntar en el campo varias lineas generando superioridad numérica siempre en torno al balón y generando una posesión de balón escandalosa, aprovechando los espacios que generan, para posteriormente su ocupación y aprovechamiento, bien es cierto que el modelo, que por supuesto tiene infinidad de matices, parece revolucionar los esquemas preestablecidos pero nos queda la duda razonable de que pasaría si ese mismo modelo se aplicase en un conjunto exento de la calidad que atesoran sus futbolistas.

A propósito de este sistema 1-4-3-3 es curioso que el libro de táctica del nivel 3 de entrenadores de Fútbol, el que habilita a quien lo obtenga, a entrenar, por ejemplo, a R Madrid o F C Barcelona explica que este sistema es actualmente de escasa aplicación por las condiciones de los puntas actuales para jugar en diferentes zonas de ataque o también señala, por la tendencia de entrar desde atrás para sorprender y son señaladas como aspectos desfavorables para practicar dicho sistema, estas palabras de elemento didáctico para entrenadores del máximo nivel, chocan frontalmente con la realidad del Fútbol del equipo culé, que explota estos dos aspectos del juego al máximo y precisamente con este sistema, luego lo comentado anteriormente, todo el mundo tiene razón vuelve a
 hacerse patente.

 
Estoy de acuerdo con que en las Escuelas de Fútbol en las que exista la referencia de un primer equipo, se maneje un mismo sistema de juego en todos sus equipos, así los jóvenes Futbolistas ganaran automatismos tácticos y el comienzo de una nueva temporada, supondrá una continuación de la anterior con los matices del nuevo entrenador, si lo hubiese, en definitiva estarían hablando de un mismo camino común, de un mismo idioma y seria menos complicado buscar un determinado tipo de jugador. Considero también fundamental que aún en un sistema único, se sepan manejar en las diferentes variantes necesarias a lo largo de algún partido puntual.

En definitiva opino que la elección del sistema de juego no es decisiva, en la disyuntiva de si un sistema se elige a tenor de los jugadores o si los jugadores deberían adaptarse al sistema, me decanto mas por lo segundo salvo casos excepcionales, pero por encima de todo, de sistemas, variantes y demás considero que la compresión del sistema a desarrollar y especialmente que la propuesta motive al grupo son los factores definitivos, pues dicha motivacion hace mver toda la maquinaria entrenada e incluso puede suplir carencias y si se da en alto grado superar barreras dificilmente salvables pues como ya dijo alguien antes.....El Fútbol es un estado de animo.

21 de diciembre de 2011

Escuela de Fútbol, Escuela de Valores.



La palabra se las trae, valor, en singular, tiene varias acepciones, pero nos ocuparemos de su carácter axiológico, que la define como una cualidad de las acciones y las cosas que permiten ponderar; la bondad, la maldad; la belleza, la fealdad etc.. Esta palabra añadida con posterioridad a la palabra Escuela y llevada al deporte rey en su faceta de base, me genera algunas reflexiones.


Se habla a menudo de una disyuntiva recurrente; el futbolista nace o se hace, sin lugar a dudas todas aquellas cualidades innatas, contribuyen de manera notable al desarrolo posterior del futuro jugador, pero no es menos cierto que no deja de ser un punto de partida, una base inicial, en mayor o menor medida avanzado, desde el cual debería de iniciar su proceso de formación, no solo deportiva, sino integral, su talento de base le acercara o distanciara de su sueño, pero en este momento la palabra valores y todo lo que estos representan en su formación, cobran una importancia decisiva.


El joven futbolista debe crecer en la cultura del esfuerzo, pues sin este, las condiciones de base no se potenciaran ni se desarrollaran, se estancarían. Debe ser perseverante en su visión de futuro; creer mas en el Nosotros que en el Yo; sin mis compañeros no soy nada, todo esto debe de desarrollarse en un marco de comprensión ante los errores, con un adecuado descubrimiento guiado por sus entrenadores y componentes varios de una escuela de Fútbol y con la seguridad de que se consiga o no la meta final, las bases deportivas y en consecuencia educacionales, persistirán en su vida futura puesto que la formación deportiva debe ser siempre sinónimo de valores positivos de vida en cualquier ámbito.


En el camino nos encontraremos con factores negativos para su solidez formativa, dentro de una sociedad cada vez mas encaminada a la cultura del éxito sin trabajo, sin esfuerzo, gratuito, sin Valores; con personas influyentes para el joven proyectandole mensajes equivocados; ¡Tu eres el mejor!,¡Los demás no saben nada, hazme caso a mi!  ante estos condicionantes negativos procedentes del exterior, el técnico y el club deben generar un espacio diferente, donde se marquen objetivos claros, no solo de competición sino también claramente de formación de base; compañerismo, generosidad, solidaridad, iniciativa, respeto, hábitos alimenticios, cordialidad y también como no, de ambición bien entendida,en un ambiente exigente pero comprensivo,competitivo, pero didáctico, en definitiva un espacio justo. Esta formación integral potenciara reacciones adecuadas ante éxitos o fracasos,situando al joven en una situación de equilibrio y de relatividad, al conocer el porque de estas situaciones y seguir basándose en el trabajo y en el colectivo para afrontar el incierto futuro.


Amigos y compañeros ,sigamos trabajando por ello, seréis ampliamente recompensados